Relleno de surco nasogeniano en Barcelona con ácido hialurónico
El relleno de surco nasogeniano con ácido hialurónico permite suavizar el pliegue que desciende desde la nariz hacia la comisura de la boca, una zona que puede acentuarse con el paso del tiempo y dar al rostro un aspecto más cansado o envejecido. En Clínica Dímas, este tratamiento no se plantea como un simple “relleno de la arruga”: primero valoramos el soporte del pómulo y del tercio medio facial, y solo después decidimos si es necesario tratar directamente el surco para conseguir un resultado natural, equilibrado y sin sobrecorrección.
Relleno del surco nasogeniano con ácido hialurónico: suavizar sin cambiar la expresión
El surco nasogeniano es el pliegue que desciende desde los laterales de la nariz hacia la zona de la boca. Es una estructura normal del rostro, pero con la edad, la pérdida de soporte facial, la flacidez o el descenso de los tejidos puede hacerse más visible.
El tratamiento con ácido hialurónico busca suavizar la profundidad del surco y mejorar la transición entre la mejilla y la zona peribucal, sin borrar por completo una línea natural de expresión.
En muchos casos, el surco nasogeniano no se marca solo porque falte volumen en esa zona concreta, sino porque el tercio medio facial ha perdido soporte. Por eso, antes de infiltrar directamente el pliegue, es fundamental valorar el pómulo, la mejilla y la estructura facial en conjunto.
Por qué no siempre conviene rellenar directamente el surco nasogeniano
Uno de los errores más frecuentes al tratar esta zona es intentar corregir el surco nasogeniano rellenando directamente la línea visible. Aunque en algunos casos puede estar indicado, hacerlo sin valorar antes el soporte facial puede generar resultados poco naturales.
Cuando el pómulo o la mejilla han perdido sostén, los tejidos tienden a descender y el surco se acentúa. Si se añade producto directamente en el pliegue sin corregir antes esa falta de soporte, puede aparecer un resultado pesado, con exceso de volumen alrededor de la boca o una expresión menos natural.
Por eso, en Clínica Dímas seguimos un enfoque médico más estratégico:
- Valoramos primero el soporte del pómulo y del tercio medio facial.
- Analizamos si el surco se debe a pérdida de volumen, descenso de tejidos o combinación de factores.
- Tratamos el origen del problema antes que la línea visible.
- Solo corregimos directamente el surco cuando realmente aporta naturalidad al resultado.
El objetivo no es “rellenar una arruga”, sino mejorar la armonía del rostro respetando su expresión.
¿Quieres suavizar el surco nasogeniano sin perder naturalidad?
El surco nasogeniano no siempre se corrige infiltrando directamente la zona del pliegue. En Clínica Dímas analizamos primero el soporte del pómulo, la mejilla y el tercio medio facial para definir la estrategia más adecuada en tu caso.
Beneficios del tratamiento del surco nasogeniano con ácido hialurónico
Cuando se realiza con una valoración global del rostro, el tratamiento del surco nasogeniano puede aportar una mejora visible, pero discreta y proporcionada. La clave está en suavizar el pliegue sin alterar la expresión ni añadir volumen innecesario.
Entre sus principales beneficios destacan:
- Suaviza el pliegue entre la nariz y la boca.
- Mejora la transición entre la mejilla y la zona peribucal.
- Ayuda a recuperar un aspecto más descansado.
- Puede mejorar la armonía del tercio medio facial.
- Evita resultados artificiales cuando se planifica desde el soporte facial.
- Permite una corrección personalizada según la anatomía de cada paciente.
- No requiere cirugía ni una recuperación prolongada.
El resultado ideal no es un rostro sin líneas, sino una cara más fresca, equilibrada y natural.
Cómo hacemos el relleno de surco nasogeniano en Clínica Dímas Barcelona
En Clínica Dímas no tratamos el surco nasogeniano de forma automática. Antes de decidir dónde infiltrar, realizamos una valoración facial completa para identificar si el problema principal está en el propio pliegue, en el pómulo, en la mejilla o en el descenso del tercio medio.
A partir de esa valoración, diseñamos un tratamiento personalizado con ácido hialurónico, adaptando la técnica, la cantidad de producto y los puntos de aplicación a cada caso.
1. Valoración del pómulo y del tercio medio
El primer paso es analizar si existe pérdida de soporte en el pómulo o en la mejilla. Esta valoración es clave, porque muchas veces el surco nasogeniano se marca más por el descenso de los tejidos que por una falta de volumen directa en el pliegue.
2. Reposición estratégica del soporte facial
Cuando está indicado, trabajamos primero el pómulo o el tercio medio con ácido hialurónico estructural. El objetivo no es aumentar el volumen de forma evidente, sino recuperar puntos de apoyo que ayuden a sostener mejor los tejidos y suavizar indirectamente el surco.
3. Revisión del surco nasogeniano
Después de mejorar el soporte facial, valoramos de nuevo el surco. En algunos pacientes, esta primera fase ya consigue una mejora suficiente. En otros casos, puede ser recomendable realizar una corrección adicional directamente sobre el pliegue.
4. Corrección precisa y conservadora
Si finalmente se trata el surco de forma directa, lo hacemos con una técnica cuidadosa y una cantidad moderada de producto. La prioridad es suavizar la sombra y mejorar la transición facial, evitando un resultado pesado o sobrecorregido.
Después del tratamiento: resultados y recuperación
Los resultados del tratamiento suelen apreciarse desde el primer momento, aunque el aspecto definitivo se valora mejor pasados unos días, cuando el ácido hialurónico se ha integrado y la posible inflamación inicial ha disminuido.
Tras la sesión, es habitual poder retomar la rutina diaria siguiendo unas recomendaciones básicas. Puede aparecer una ligera inflamación, sensibilidad o algún pequeño hematoma en la zona tratada, efectos habituales y temporales en este tipo de procedimientos.
La duración del resultado depende de varios factores, como el tipo de ácido hialurónico utilizado, la zona tratada, la movilidad facial, el metabolismo del paciente y los cuidados posteriores. En muchos casos, el efecto se mantiene durante varios meses, pudiendo plantearse sesiones de mantenimiento según la evolución individual.
Relleno de surco nasogeniano en Barcelona con un enfoque natural
En Clínica Dímas realizamos el tratamiento del surco nasogeniano con ácido hialurónico en Barcelona desde un enfoque médico, prudente y personalizado. No buscamos borrar completamente una estructura natural del rostro, sino suavizar el pliegue cuando aporta cansancio, edad o dureza a la expresión.
Nuestro criterio es evitar tratamientos excesivamente localizados o automáticos. Por eso, antes de infiltrar el surco, valoramos el pómulo, la mejilla y el soporte facial general. Esta forma de trabajar permite obtener resultados más integrados, reducir el riesgo de sobrecorrección y mantener la naturalidad del rostro.
Si notas el surco nasogeniano más marcado y quieres saber si en tu caso conviene tratar el pómulo, el surco o ambas zonas, puedes solicitar una valoración médica personalizada en Clínica Dímas.


















Preguntas frecuentes sobre el relleno de surco nasogeniano con ácido hialurónico
El surco nasogeniano es el pliegue que va desde los laterales de la nariz hacia la comisura de la boca. Es una línea natural del rostro, aunque puede hacerse más marcada con la edad, la pérdida de soporte facial o el descenso de los tejidos.
No. En muchos casos conviene valorar primero el pómulo y el tercio medio facial, porque la pérdida de soporte en esa zona puede ser una de las causas principales de que el surco se marque. Tratar directamente el pliegue sin esta valoración puede generar un resultado menos natural.
Porque el pómulo y la mejilla actúan como zonas de soporte del tercio medio facial. Si han perdido volumen o sostén, los tejidos pueden descender y hacer que el surco nasogeniano se vea más profundo. Recuperar primero ese soporte puede mejorar el surco de forma más armónica.
Se trata directamente cuando, después de valorar y corregir si es necesario el soporte facial, sigue existiendo una profundidad o sombra que conviene suavizar. En ese caso, la corrección debe ser precisa y conservadora para evitar exceso de volumen.
Sí, siempre que el tratamiento se planifique con criterio médico, dosis adecuadas y una visión global del rostro. El objetivo no es borrar por completo el surco, sino suavizarlo para que el rostro se vea más descansado y equilibrado.
La duración varía según el producto utilizado, la técnica, el metabolismo del paciente y la movilidad de la zona. En general, los resultados pueden mantenerse durante varios meses, aunque cada caso debe valorarse de forma individual.
La mejoría suele apreciarse desde el primer momento, aunque el resultado final se valora mejor pasados unos días, cuando el producto se ha integrado y la posible inflamación inicial ha bajado.
Normalmente no requiere baja. El paciente puede retomar su rutina habitual, siguiendo las recomendaciones indicadas por el equipo médico, como evitar ejercicio intenso, calor excesivo o manipulación de la zona durante las primeras horas.
Sí. Puede combinarse con tratamiento de pómulo, líneas de marioneta, hidratación facial, bioestimulación o procedimientos orientados a mejorar la calidad de la piel. La combinación dependerá siempre del diagnóstico facial y del objetivo del paciente.