Bruxismo: tratamiento con toxina botulínica en maseteros
El bruxismo (apretar o rechinar los dientes) puede provocar mucho más que desgaste dental: tensión mandibular, dolor al despertar, cefaleas, sobrecarga cervical y molestias en la ATM (articulación temporomandibular). En muchos casos, el problema se mantiene por una hiperactividad de los músculos masticatorios, especialmente el masetero.
En Clínica Dímas (Barcelona) abordamos el bruxismo con un enfoque médico y personalizado. El tratamiento con toxina botulínica tipo A en maseteros está orientado a relajar parcialmente el músculo cuando existe sobrecarga, reduciendo la intensidad del apretamiento y mejorando síntomas de forma progresiva, sin alterar tu expresión.
Cada protocolo se diseña de forma individual, teniendo en cuenta tu anatomía, tus hábitos (bruxismo nocturno/diurno) y tus objetivos. La clave es la misma que en cualquier tratamiento bien indicado: diagnóstico correcto + técnica precisa + seguimiento.
¿En qué consiste el tratamiento de bruxismo con toxina botulínica (tipo bótox) ?
El tratamiento del bruxismo con toxina botulínica consiste en aplicar microinfiltraciones en el músculo masetero (y, si procede, en otros músculos implicados) para disminuir su hiperactividad. No se busca “bloquear”, sino modular la fuerza con la que el músculo se contrae, reduciendo la sobrecarga que causa dolor y fatiga.
Cuando el bruxismo tiene un componente muscular claro, este enfoque puede ayudar a:
Reducir la tensión mandibular y la sensación de presión en la zona.
Disminuir dolor muscular y molestias asociadas.
Mejorar cefaleas tensionales relacionadas con la musculatura masticatoria (en casos seleccionados).
Reducir la sobrecarga sobre la ATM (articulación temporomandibular), al disminuir el exceso de fuerza sostenida.
La sesión es ambulatoria y suele ser rápida. Tras el tratamiento podrás retomar tu rutina con normalidad, siguiendo unas recomendaciones sencillas durante las primeras horas.
Zonas que se pueden tratar en bruxismo
- Maseteros (zona principal en la mayoría de casos)
- Músculo temporal (cuando la exploración sugiere sobrecarga relevante)
- Otras áreas masticatorias (solo si está indicado tras valoración médica)
En Clínica Dímas adaptamos el número de puntos y la estrategia a cada caso, porque no es lo mismo un bruxismo nocturno intenso con hipertrofia maseterina que un bruxismo diurno asociado a estrés con dolor temporal predominante.
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Beneficios del tratamiento del bruxismo con toxina botulínica
El bruxismo sostenido puede afectar a tu bienestar diario: te despiertas con tensión, notas la mandíbula cargada y, a veces, el dolor se arrastra durante el día. Cuando está bien indicado, el tratamiento muscular aporta beneficios progresivos desde las primeras semanas:
- Disminuye la hiperactividad del masetero, reduciendo la fuerza de apretamiento.
- Alivia tensión y dolor mandibular por sobrecarga muscular.
- Mejora cefaleas tensionales relacionadas con maseteros/temporales (en casos seleccionados).
- Reduce la sobrecarga de la ATM (articulación temporomandibular) al disminuir el componente muscular de presión constante.
- Es un procedimiento ambulatorio, sin baja y con vuelta rápida a la rutina.
- Resultados naturales y progresivos, sin cambios bruscos en la expresión.
- En casos de hipertrofia maseterina, puede suavizar el contorno del tercio inferior de forma secundaria. Se requieren 2 sesiones espaciadas al menos 1 mes para ello.
En Clínica Dímas lo planteamos con un criterio claro: la estética, si ocurre, es consecuencia de una musculatura menos sobrecargada; el objetivo principal es funcional y de confort.
¿Cómo funciona el tratamiento del bruxismo con toxina botulínica?
El tratamiento es un procedimiento médico, preciso y orientado a resultados naturales. A continuación, te explicamos cómo es el proceso paso a paso.
Consulta inicial
En la consulta inicial, el equipo médico evalúa tus síntomas y explora la musculatura mandibular para confirmar si tu bruxismo es principalmente muscular. Con esa valoración, define si la toxina botulínica en maseteros es adecuada para ti y plantea el plan de tratamiento.
Preparación
Se limpia la zona y se planifican los puntos de aplicación según tu anatomía. El procedimiento es ambulatorio y suele ser muy bien tolerado.
Aplicación del tratamiento
Se realizan microinfiltraciones en el masetero (y otras zonas si está indicado) para modular la actividad muscular manteniendo una masticación normal. La sesión suele durar pocos minutos.
Post-tratamiento inmediato
Puedes retomar tu rutina diaria prácticamente al momento. Es normal una leve sensibilidad o un pequeño hematoma puntual, que suele resolverse en pocos días.
Seguimiento
Recomendamos seguimiento para valorar evolución clínica. El bruxismo es multifactorial: si conviene combinar con férula, fisioterapia o trabajo de hábitos/estrés, lo pautamos con honestidad y criterio.
Duración de los resultados
Los efectos aparecen de forma progresiva y se consolidan en las semanas siguientes. La duración varía según cada caso (fuerza muscular, intensidad del bruxismo, hábitos) y se valora individualmente para definir si requiere mantenimiento.
Resultados del tratamiento del bruxismo con toxina botulínica
Los resultados se aprecian de manera progresiva. En casos bien indicados, es habitual notar:
-
Menos tensión mandibular al despertar
-
Disminución de dolor muscular en maseteros/temporales
-
Menos cefaleas tensionales asociadas
-
Sensación de “mandíbula más descansada” durante el día
En algunos perfiles con hipertrofia maseterina, con el tiempo puede verse un contorno del tercio inferior más suave, siempre de forma natural y sin “cambios de cara”.
En Clínica Dímas realizamos seguimiento para asegurar que la evolución sea la adecuada y que el resultado se mantenga estable, seguro y coherente con el objetivo principal: alivio funcional.




Preguntas y respuestas relacionadas con la aplicación de toxina botulínica para tratar el bruxismo
Suele ser muy tolerable. Las microinfiltraciones son rápidas y la molestia, si aparece, suele ser leve.
Sí. El objetivo es reducir hiperactividad, no impedir la masticación. En algunos pacientes puede haber una sensación de adaptación inicial, pero debe mantenerse una función normal.
No debería. Se actúa sobre músculos masticatorios, no sobre músculos responsables de la expresión facial. La clave es una técnica precisa y una pauta conservadora.
El efecto es progresivo. Muchas personas empiezan a notar mejoría en los primeros días y se consolida en las semanas siguientes.
Depende de cada caso: fuerza muscular, hábitos y severidad del bruxismo. En la valoración te orientaremos de forma realista.
No necesariamente. En muchos casos la férula y el tratamiento muscular se complementan. Si tu situación lo requiere, plantearemos un plan combinado.
En el lenguaje común, muchas personas usan “bótox” para referirse a tratamientos con toxina botulínica. En Clínica Dímas utilizamos una terminología médica precisa (toxina botulínica tipo A) y siempre actuamos bajo valoración clínica, seleccionando el enfoque más adecuado para tu caso.
Porque en España la comunicación dirigida al público sobre medicamentos sujetos a prescripción tiene limitaciones importantes. En nuestra web priorizamos información sanitaria general y una valoración médica personalizada, evitando mensajes promocionales sobre fármacos de prescripción.
Se valoran en consulta. En general, no se recomienda durante embarazo o lactancia, o en determinadas situaciones médicas que requieren evaluación individual.